Sobre la crisis migrante en México

He estado alejada de absolutamente muchas cosas desde septiembre, pero de una de las que jamás me he podido alejar es sobre el tema de las Caravanas Migrantes.

No puedo dar crédito a los comentarios de odio que leía en Twitter, me resultó tan aberrante platicar con otras personas sobre el tema, tal y como platicar sobre política. Porque vivimos en una sociedad en la que no se puede tener una conversación en la que el otro no crea tener la razón absoluta.

Empatía con las Caravanas Migrantes

Me resulta absurdo que tras vivir lo de 19 de septiembre, que muchos se quedaran sin hogar en un parpadeo no podamos comprender lo complicado que debe ser para los migrantes hacer lo que están haciendo.

Pienso en lo difícil que debe ser decidir salir con toda tu familia a cruzar medio continente y lo complicada que debe ser la situación en su país para tomar una decisión así, sin tener la certeza de lo que te espere al final y con el temor de que te separen de tu familia y te deporten al llegar a EE.UU.

Yo no me veo viajando de esa manera con mi hijo y creo que no se comprende esta situación en México, aunque somos un país que de seguro tiene por lo menos un familiar en Estados Unidos, me parece imposible que no se entienda que muchos lo hacen en un acto desesperado de buscar una oportunidad en una tierra desconocida.

La mayoría de las críticas que he leído van orientadas a los recursos que el gobierno les está destinando, pero sinceramente no es la primera vez que México apoya a migrantes. De no ser porque hace unos años México apoyó a España a recibir a refugiados de la Guerra Civil entre los años 1936-1937 recibieron al rededor de 9,000 personas. Gracias a esa migración mi hijo existe y a que México les brindó el apoyo para seguir viviendo aquí.

Foto: Pixabay

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