Cuando la escuela no quiere a tu niño

Es triste encontrarse con tantos casos de niños rechazados de escuelas, negándoles la educación, propiciando la discriminación y el bullying.

Con Santiago el rechazo que recibimos fue en diferentes escuelas desde públicas hasta privadas, la razón principal es que no lo entendían, yo les decía que es sobredotado, sin embargo tiene algunas características similares al Trastorno de Espectro Autista (TEA) y al Síndrome de Asperger. Aceptaban que era un niño con necesidades especiales, pero no entendían la relación que tenía esto con la sobredotación y esto se debe a lo mucho que se ignora sobre este tema.

He notado que en la mayoría de los casos, de escuelas tanto públicas como privadas quieren que los niños sean bien portados, que obedezcan en todo y que para nada representen un esfuerzo extra a los docentes, les pesa si el niño tiene necesidades educativas distintas y simplemente te sugieren a veces que los lleves a otra parte.

Sabemos que aunque vayan con bandera de educación inclusiva no lo son, y es un problema al que nos enfrentamos todos los papás que deseamos encontrar la escuela adecuada para nuestros niños, sobre todo cuando creemos en la inclusión y queremos dejar la segregación como última opción, o como en el caso de las Altas Capacidades, no hay realmente alguna escuela privada para los niños o son programas piloto o de plano cursos disfrazados de escuelas que sólo buscan aprovecharse de este sector abandonado por la SEP.

No los pueden correr de las escuelas

El negarle la educación a los niños es un delito anticonstitucional, por lo tanto es raro que la escuela diga abiertamente que no quiere al niño aunque siempre hay excepciones. Sus estrategias son diferentes, hay maestros que se atreven a tratar mal al niño, a hacerlo sentir menos, a exponerlo enfrente de sus compañeros, o marca las diferencias que el niño tiene con sus compañeros (ya sea para que los niños lo molesten o para que el niño note que no son iguales).

Otros colegios recurren a “hablar con los padres de familia”, de verdad si les hiciera una lista de las cosas de las que llegué a hablar con las maestras, psicólogas y los directivos, entenderían que además de convertirse en acoso, era una exageración los temas de las juntas. En casi todas en las que veían a mi hijo como un problema sugerían sin decirlo (o a veces sí lo decían) que el niño tenía TEA.

Decían: Santiago va muy bien en la escuela, pero a veces no quiere convivir con sus compañeros en los recreos. Mueve las manitas y no sabemos por qué lo hace. A veces tarda en atender cuando le llamamos.

Y todas las juntas trataban de esos mismos temas una y otra vez, yo les ofrecía explicaciones, les llevaba documentos de las psicólogas, de expertos en Altas Capacidades. Pero te vas dando cuenta con el tiempo que por más soluciones y respuestas que les des las juntas van en torno a los mismos temas, te hartas hasta que decides que las cosas ya no pueden seguir así y mueves a tu hijo a otra escuela con la esperanza de que sea diferente.

Que las cosas no se queden así

Como dije, no le pueden negar la educación, cuál sea la razón. En caso de que le nieguen la educación a tu hijo denuncia en el Buzón escolar de tu entidad, aquí te dejo el enlace para los datos de la CDMX También puedes acudir a CONAPRED en caso de discriminación.

Últimamente muchas escuelas deciden no recibir a niños con TDAH o TEA, y es importante que estos casos se den a conocer.

Es necesario que conozcas las leyes educativas, recopila todas las evidencias que tengas, desde notas, fechas de las citas, transcribe en un papel las conversaciones y si puedes grabarlas qué mejor.

Defender la educación de tus hijos, luchar contra el sistema educativo que no quiere atender a los niños es sumamente cansado, pero ten la certeza de que estás haciendo lo correcto es dejar una denuncia y antecedentes de lo sucedido en ese plantel. Como anécdota te cuento que unos papás que llevaban a su hija a Matatena Montessori un día realizaron una denuncia por como la directora le hablaba a su hija, más tarde esa denuncia sirvió para sumarse a las de otros papás que demandaban por abuso psicológico y sexual.

Foto: Pixabay

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