Carta a mi hijo sobredotado

Querido Santi:

Desde muy pequeño me mostrabas todas las cosas asombrosas que hacías y decías, sin embargo he de admitir que por mi inexperiencia y el ajetreo de la vida no me daba cuenta de que tu desarrollo era diferente.  Para mí desde el primer momento en que te vi ya eras maravilloso y la palabra sobredotado no había cruzado por mi mente.

Me encantaría decirte que te entiendo, pero no siempre es así, hago mi mejor esfuerzo para comprenderte y apoyarte. Te escucho siempre que me hablas de temas que desconozco y me esfuerzo por averiguar temas que te interesan y que sé que te hacen feliz.

Con frecuencia me reprochas: “nadie me entiende”. Puedes estar seguro que no te dejaré cuando sientas eso. Sé que es difícil encontrar niños que se interesen en lo mismo que tú y con la misma intensidad y profundidad. No me gusta que te sientas solo, por esa razón investigo y aprendo de todo lo que te apasiona para que veas lo mucho que me importas.

Cada que sufres en el colegio porque los niños te dicen algo que te hace sentir mal o cuando me dices que estás aburrido y cansado en la escuela porque no te apoyan, eso a mí también me duele y me preocupa tanto como a ti.

He luchado en cada institución a las que has asistido para que entiendan lo que es tener un alumno sobredotado y que sepan que tienen necesidades especiales que deben cubrir para que puedan seguir adelante. A veces no pasa nada, pero piensa que estamos luchando por un cambio y que cuando alguien escucha estamos logrando algo, esto no es sólo por nosotros, es por todos los niños como tú.

Sé que cuando esto sucede es difícil para ti ver lo maravilloso que eres, porque al sentir y pensar diferente que la mayoría de la gente te hace sentir raro, como si algo estuviera mal en ti. A veces hasta las cosas más simples te hacen sentir así, y veo tu esfuerzo por entender a la gente y por tener amigos. Hay mucha gente que te quiere y aprecia, no te preocupes por tener muchos amigos valora a la gente que se preocupa por ti, los verdaderos amigos estarán contigo cuando los necesites.

No sé qué te depare el futuro pero quiero que sepas que lo que más me importa es que seas feliz. Eres muy exigente contigo mismo y de verdad espero que todos los objetivos que te pongas los alcances. Yo creo en ti, y debes saber que para lograr algo que deseas fallaras en ocasiones, y cuando eso suceda yo estaré ahí para que no olvides que se puede y que aunque sea difícil lo podrás lograr porque nadie es perfecto y lo mejor que podemos hacer cuando nos equivocamos es aprender de los errores para salir adelante y no rendirse.

Nunca dudes de lo mucho que te amo.

Mamá.

Imagen: Pexels.

Estudié Letras Iberoamericanas y soy mamá de Santiago. Desde la Ciudad de México, comparto mis experiencias, consejos y preocupaciones en Anidando en Casa.

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