Mi experiencia: porteo prolongado

 

En el marco de la Semana Internacional de Crianza en Brazos 2016 (SICB2016) quiero hablar del porteo prolongado. A mí nadie me había hablado de los beneficios que este brinda tanto a los niños como a las mamás. Casualmente, para el día de las madres antes del nacimiento de mi hijo, mi mamá me regaló un portabebé. Fue muy especial porque además de ser mi primer regalo ese día, fue como me inicié en el porteo.

El cargador que tenía lo llegamos a usar todos en mi familia para transportarnos con Santi. Tenía carriola pero sólo la usaba para cuando iba a la playa, porque él no resistía que lo cargara o abrazara debido al calor. Pero cuando lo porteaba siempre que alguien me veía me decía que se veía muy fácil y cómodo para ambos. Mi hijo pasó cuatro años y medio de su vida entre mis brazos. Le di pecho hasta los 6 meses pero la lactancia era más sencilla y a él le encantaba ir observando todo lo que sucedía a su alrededor y recostarse cuando le daba sueño.

Yo platicaba todo el tiempo con él y a la gente le resultaba extraño porque siempre volteaban a verme. Al ir al mercado era cuando más cómoda me sentía porque llevaba a mi pequeño en el portabebé y mientras tenía la libertad en los brazos para comprar y guardar la comida. Como les decía me la pasaba hablando con él, le narraba todo lo que hacíamos. Con el tiempo la conversación ya no era sólo de uno, poco a poco empezó a hablar y la plática era entre los dos.

También aprendió a darme los brazos en cuanto veía el cargador para que lo acomodara. Durante el trayecto él me abrazaba, me acariciaba el hombro o el cuello, me babeaba o me daba besos, les aseguro que esos momentos son invaluables. Extraño mucho esos días, lo más parecido es el colecho y aun así ambas experiencias no se asimilan del todo.

Fue cerca de que él cumpliera 4 años 6 meses cuando comenzó a pedirme que lo bajara, para caminar o correr por todos lados, poco a poco se comenzó a desprender de mí y a olvidar el que lo cargara. Él fue quien dejó el porteo, fue tan natural que cuando sucedió siquiera lo notó.

Santi pesaba 19kg cuando lo dejé de portear, no sé si era la distribución del peso pero casi no me pesaba, yo lo disfrutaba y él también. Desconozco la edad en la que se deja de portear comúnmente, pero muchas personas me decían cosas en contra del porteo prolongado.

Mitos sobre el porteo prolongado

  • Todo el tiempo va a querer estar en tus brazos y le va a dar mamitis. Todos los niños tienen una necesidad de apego a la figura materna, esto no quiere decir que no sean niños autónomos , por el contrario se vuelven niños más seguros en sí mismos.
  • Cuando crezca sólo va a pedir que lo cargues todo el tiempo y no querrá caminar. Los niños porteados cumplen un ciclo, hasta que ellos mismos marcan su tiempo para no seguir. Si dejamos que este proceso se dé respetuosamente pocas veces lo pedirán de mayores.
  • Si lo cargas todo el tiempo tan grande no lo dejas socializar. Ser porteados no los hace menos sociables, cuando comienzan a caminar ellos mismos piden que los bajes, porque algo les llamó la atención o quieren jugar, además mediante observación aprenden constructos de socialización de manera más cercana al ver a la persona que los carga.

Seguro hay muchos y más mitos, estos fueron algunos de los que a mí me decían. Hoy les puedo decir que mi niño es muy sociable con otros pequeños, que le encanta caminar y que pocas veces me dice que está cansado o que lo cargue porque ya no quiere andar.

Cuentame en los comentarios hasta qué edad porteaste a tu hijo o hija. Espero que mi post te haga cambiar de opinión sobre el porteo prolongado, busca maneras ergonomicas para cargar más peso conforme crece tu niño o niña, sobre todo disfruta esta bella etapa y respetas sus tiempos no lo(a) obligues a abandonarlo antes de tiempo.

Para mí es importante tu opinión