Mi granito de arena en la Semana del Parto Respetado

Yo tuve una muy mala experiencia. Me alivié en salubridad, en el INPER. Y me dejaron 13 horas recostada en una camilla, sin poder moverme y con suero. Con una banda de monitoreo constante de mis latidos y los de mi bebé. Cuando dilaté hasta 7cm me pusieron un bloqueo, acto seguido, sin informarme de qué se trataba me suministraron la sustancia para provocar contracciones. Yo me atendí en ese hospital porque mi embarazo era de alto riesgo, puesto que tengo un problema en el corazón.

Poco después la inyección comenzó a provocarme taquicardia. Llegó el cardiólogo y obviamente le llamó la atención a las enfermeras pues esa sustancia me estaba haciendo daño a mi bebé y a mí. Me subió la presión, a mi pequeño el ritmo cardiaco le comenzó a bajar. Entré de emergencia al quirófano y la cesárea duró menos de unos minutos. Mi hijo lloró inmediatamente, pero aún así me dijeron que estaba hipoactivo.

Se recuperó en una semana y no tuvo ninguna lesión cerebral. Pero de momento no me dejaron verlo, tampoco me daban informes, ni a mí ni a mi familia. Hasta después de dos días me permitieron verlo y darle leche materna hasta el tercer día, porque estaba en incubadora. Pasó la semana y por fin nos pudimos ir a casa.

Si notas todas las irregularidades de mi parto es porque no fue respetado. No dejes que les hagan esto a ti y a tu bebé, exige tus derechos desde que ingresas. No importa en que hospital te encuentres, no podemos seguir permitiendo la violencia obstétrica.

Estudié Letras Iberoamericanas y soy mamá de Santiago. Desde la Ciudad de México, comparto mis experiencias, consejos y preocupaciones en Anidando en Casa.

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