Día de las Madres: lo que he aprendido

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La maternidad me tomó por sorpresa, desde el principio creí que no podría, educar a  un niño sin una pareja y  con mis estudios a la mitad. Siempre he sido muy insegura, y mi inseguridad acrecentó cuando me quedé con un niño en brazos y sin recursos para mantenerlo. En ese momento mi mamá, que siempre ha sido incondicional desde entonces me apoyó, para que continuara mis estudios. Mientras yo trabajaba a la par que estudiaba. Y mi pequeño iba a la guardería desde que cumplió el año de edad. Ese día lloré en la escuela porque no pude llevar a mi hijo en su primer día, me dio un sentimiento horrible pero nunca me imaginé que le encantaría. Fue una etapa que aún él recuerda con mucho cariño y actualmente aún visitamos para saludar a sus maestras.image

Más tarde, pasamos lo que desde entonces mi hijo y yo definimos como el momento más difícil que hemos pasado juntos, pues Santi sufrió abuso psicológico en el kínder. Como mamá primeriza no sabía distinguir los síntomas, pasaron casi 10 meses desde que ingresó a ese colegio para que él me manifestara lo que sucedía; como las maestras lo presionaban y menospreciaban, lo hacían llorar, y como la psicóloga de la escuela lo vigilaba por orden de las maestras para saber qué era lo que tenía el niño, porque ellas insistían que tenía Autismo o TDAH.

Por más buenas y dedicadas que seamos, nuestras vidas se cruzan con personas buenas y malas, con situaciones difíciles y que nos desgastan como padres. Mi hijo sigue imagerecuperándose de lo que sucedió en la escuela, a mi me quitaron el sueño. Él sufría pesadillas, le tenía terror a la escuela, y mucho coraje. Mi trabajo desde entonces ha sido ayudarlo a recuperar su confianza.

En nuestra familia hay personas con las que convivimos, abuelos, tíos, primos, etc. Pero en realidad sólo somo dos. Yo soy su único apoyo y quién lo tiene que ayudar a levantarse de lo que aún no ha pasado, también de lo que ya pasó.

Mi hijo es lo más hermoso y valioso que tengo, desde lo que sucedió en el kínder me di cuenta de que nunca dejaría que nadie se saliera con la suya y que toda esa inseguridad que tenía no se la transmitiría a mi hijo. De esa manera, me convertí en una mamá más segura de sí misma, que lucha día con día porque su hijo viva una infancia plena y le brinda las herramientas para que sea un adulto responsable pero que no se deje menospreciar por nadie, que tenga las posibilidades de luchar por lo que quiere a pesar de las adversidades de la vida.image

Esos obstáculos nos han hecho crecer y aprender. Lo que nos pasó fue una gota de lo que pasa a diario en el mundo, y a lo que tenemos que enfrentarnos como madre e hijo toda la vida.

Principalmente, gracias a mi mamá, que me guió (tal y como yo lo hago con mi hijo), me enseñó a ser fuerte, me apoyó para terminar mi estudios, trabajar, investigar sobre cómo apoyar a este pequeño que ahora depende de mí, pero que quizá algún día también será papá, y se convierta en el ejemplo y soporte de sus hijos.

Te invito a que visites otros blogs que hablan sobre este tema.

Estudié Letras Iberoamericanas y soy mamá de Santiago. Desde la Ciudad de México, comparto mis experiencias, consejos y preocupaciones en Anidando en Casa.

3 Replies to “Día de las Madres: lo que he aprendido”

  1. Es increíble la fuerza que nos da el amor a nuestros hijos. Siento mucho por lo que pasaste y tu hijo es muy afortunado de tener una madre como tú. Felicidades en tu día!

  2. Bravooo!!! Sin duda los hijos nos enseñan tanto y nos dan fuerza para enfrentar todo lo que se nos presente! Sé por experiencia que es bien difícil educar a un hijo sola, te leí con el nudo en la garganta! Feliz día de las madres!!!

  3. ¡Wow Dani! Eres una SÚPER MAMÁ, mis respetos. Santi te estará siempre agradecido por todo lo que has hecho por él, estoy segurísima. ¡Te mando un abrazo!

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